lunes, diciembre 05, 2005

Bomberos Remunerados? no señor!

El pasado 2 de Diciembre, Paulina Kotesky, miembro de Atina Chile, escribió un artículo respecto a su experiencia al seguir de cerca los hechos ocurridos en un incendio en Arica... luego de su narración, llena de agradecimientos comienzan los comentarios, hasta que ella menciona que cree que los voluntarios debieran de ser remunerados. Desde mi punto de vista personal y como vuluntario de la 14 Compañía del Cuerpo de Bomberos de Santiago, The British and Commonwealth Fire and Rescue Company "J.A.S. Jackson", te escribo estas reflexiones respecto de éste tema, que no es primera vez que se plantea.

Gracias Paulina por tus palabras hacia los bomberos (soy voluntario hace más de 13 años). Entiendo el sentimiento de agradecimiento que a veces aflora hacia nosotros por nuestra labor, el que contrasta con el de algunas personas que nos critican y muchas veces nos agreden!

Respecto de ser o no remunerados, es un tema que se viene discutiendo hace mucho tiempo, y por lo general la población quiere que así sea, pero nosotros no. La razón es súper fácil de entender:

Nosotros hacemos lo que hacemos por iniciativa propia, por servir a la comunidad y no como una forma de ganarse la vida. Existe un compañerismo al interior de los cuarteles que es difícil de describir, eso es por que "estamos todos en la misma".

Si de la noche a la mañana los bomberos fueran remunerados, entonces se convertiría en una alternativa más de trabajo, por ende cuando el señor de la panadería perdiera su empleo, pensaría tal vez en ser bombero... (no tengo nada contra los panaderos).

Eso haría que los comunidades que existen al interior de las compañías dejaran de tener como objeto común el servicio. Nuestra labor la realizamos con entusiasmo y alegría por que nos gusta. Si se transformara en un trabajo, adoptaríamos todos los vicios que conlleva el trabajo (irresponsabilidades de por medio).

Tiendo a pensar que el hecho de ser el único país en el mundo donde somos 100% voluntarios es motivo de orgullo para nosotros como bomberos y para el país, de hecho somos reconocidos y admirados de todas partes del mundo por ser tan profesionales siendo voluntarios.

El tema es complejo, y sin duda hay que buscar alternativas de financiamiento, para que todos los cuerpos de bomberos de todo el país tengan el equipamiento necesario para realizar su labor de manera efectiva y sobre todo segura. Creo que bastaría con eso y no tener que ser nosotros quienes financiemos por ejemplo nuestros equipos de radio o nuestras cotonas personales, o cualquier elemento que aumente nuestra seguridad. Hoy algunas compañías tienen que pedir cuotas a los mismos voluntarios para financiar parte de sus gastos.

A lo mejor el camino va por la búsqueda de apoyo de la empresa privada... se me ocurre desde donaciones, hasta poner parches en las cotonas.

Otra veta que no se ha explotado es el servicio de supervisión de construcción en altura (que cumplan con las normas) o las conocidas "revisiones de edificios" que revisan los sistemas de redes secas y húmedas además de las vías de escape, cajas de escala, splinkers, extintores, etc.

Las realidades de los distintos Cuerpos de Bomberos son variadas, y los que trabajamos en la zona centro y oriente de santiago (Cuerpo de Bomberos de Santiago y Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa) tenemos la fortuna de contar en mayor o menor medida con distintos apoyos desde las municipalidades o empresas del sector. Sin embargo la mayoría de los Cuerpos de Bomberos tienen serios problemas de financiamiento para sus operaciones básicas. Para regular las donaciones a nivel nacional existe la Junta Nacional de Cuerpos de Bomberos de Chile, quien es la institución que administra los recursos a nivel macro.

Como puedes ver Paulina el tema da para mucho y a pesar que creo hay conciencia ciudadana de lo necesario que es tener a sus bomberos con las condiciones que necesitan para trabajar, pero como muchas cosas en este país, sólo queda en voluntad ya que al momento de meterse la mano al bolsillo la cosa es distinta.

Las colectas que uno puede ver que realizan los bomberos más necesitados, son una medida desesperada de obtener recursos para palear gastos elevados de mantención de uniformes, cuarteles, carros bomba, y en general material de trabajo. Si bien las donaciones ayudan, hace falta una política de fondo que llegue a los sectores mas pobres (me suena conocida esa frase). ¿Por que esperar a que se queme nuestra casa o a ser rescatado de un accidente para cuadrarse con los bomberos?

Los bomberos realizamos a nivel nacional o regional diversas campañas para recolección de fondos que tienen un resultado mediocre, apesar de todo el despliegue de marketing involucrado y de toda la educación que se hace en la comunidad. Esto entonces me suena como a un doble discurso... Te felicito por tu labor, pero que te ayude otro.

Paulina: gracias por tus comentarios, la remuneración afectiva y reconocimiento es muy importante, es el alimento para el alma que nos impulsa a seguir con este deber voluntariamente impuesto.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Carlos, de verdad admiro tu labor y vocación de servicio, pero también hay que poner los pies sobre la tierra. Por ejemplo cuando dices que:


[Profesionalizar a los bomberos] haría que los comunidades que existen al interior de las compañías dejaran de tener como objeto común el servicio. Nuestra labor la realizamos con entusiasmo y alegría por que nos gusta. Si se transformara en un trabajo, adoptaríamos todos los vicios que conlleva el trabajo (irresponsabilidades de por medio).


Honestamente no creo que profesionalizar el servicio disminuya el esprit de corps. Los bomberos pueden llegar a arriesgar la vida en cada salida. Eso requiere un tipo especial de persona, y difícilmente creo que haya algún bombero en el mundo que vea su labor sólo como un trabajo más. Y me parece desacertado que insinúes que los bomberos profesionales son menos responsables.

Ve las ventajas: un servicio profesional significaría bomberos a tiempo completo, es decir, más y mejor entrenamiento y capacitación.

Saludos,
Marco Bravo